Alerta por El Niño: Argentina en vilo ante el riesgo de inundaciones y tormentas severas
🕒 Publicada el 26 de agosto de 2026 a las 06:46 h
La Organización Meteorológica Mundial elevó a más del 90% la probabilidad de que el fenómeno El Niño alcance una intensidad fuerte en los próximos meses, generando preocupación por posibles inundaciones y tormentas severas en gran parte del territorio argentino.
El fenómeno climático El Niño se fortalece y proyecta un escenario de riesgo para gran parte de Argentina. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha elevado a más del 90% la probabilidad de que este evento alcance una intensidad fuerte en los próximos meses, lo que pone en alerta a diversas regiones del país ante la posibilidad de eventos climáticos extremos.
Según las proyecciones de la OMM, la intensificación de El Niño podría traducirse en un aumento significativo de las precipitaciones y la ocurrencia de tormentas severas. Los especialistas advierten que este escenario incrementa considerablemente el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra en amplias zonas del territorio nacional.
El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) ha señalado que al menos diez regiones del país se encuentran en alto riesgo de sufrir las consecuencias de este fenómeno. La alerta abarca la posibilidad de lluvias intensas, desbordes de ríos y otros eventos que podrían afectar a más de un millón de personas.
El especialista en Gestión de Riesgo de Desastres del Indeci, Christian Choque, ha enfatizado la necesidad de estar preparados ante el impacto que se prevé, especialmente a partir de octubre y durante los meses subsiguientes. La advertencia se centra en la potencialidad de desastres naturales derivados de las condiciones meteorológicas adversas.
Las proyecciones climáticas sugieren que el impacto de El Niño se manifestará a través de un patrón de lluvias más intenso de lo habitual en algunas áreas, mientras que otras podrían experimentar sequías. Sin embargo, el foco principal de la alerta actual recae en las regiones con mayor vulnerabilidad a las precipitaciones extremas y sus consecuentes inundaciones y deslizamientos.
Las autoridades instan a la población de las zonas de riesgo a mantenerse informada sobre los pronósticos meteorológicos y a tomar las precauciones necesarias para mitigar los posibles efectos adversos. La preparación y la respuesta rápida son claves ante la inminencia de un evento climático de esta magnitud.









