Alerta por morosidad: casi 900.000 deudas transferidas a empresas de cobranza
🕒 Publicada el 21 de septiembre de 2026 a las 10:23 h
La cantidad de deudores cuyos compromisos financieros fueron derivados de bancos y billeteras virtuales a agencias especializadas creció significativamente en el último año, reflejando una mayor irregularidad en los pagos.
La situación financiera de casi 900.000 personas en el país ha dado un giro significativo, ya que sus deudas previamente registradas en bancos y billeteras virtuales ahora son gestionadas por empresas especializadas en cobranza. Este fenómeno marca un punto de inflexión en la morosidad y la forma en que se abordan los compromisos impagos.
Este traspaso implica que las obligaciones financieras, que podían ser tarjetas de crédito, préstamos personales u otras formas de financiamiento, dejan de estar bajo la órbita directa de las entidades bancarias o las plataformas de pago digitales para pasar a manos de compañías cuyo negocio principal es la recuperación de activos.
El número de deudores afectados por esta modalidad ha experimentado un crecimiento notable durante el último año. La tendencia indica una aceleración en la derivación de estas carteras de deuda, lo que subraya una problemática creciente en la capacidad de pago de una porción considerable de la población.
Este incremento en la transferencia de deudas se correlaciona directamente con un aumento en la irregularidad de los pagos. Las dificultades económicas generales y la presión sobre los ingresos de los hogares parecen estar llevando a un número cada vez mayor de personas a incumplir sus obligaciones financieras en tiempo y forma.
Para los deudores, este cambio puede significar un abordaje distinto en los procesos de cobro. Las empresas de cobranza suelen emplear estrategias específicas y, en ocasiones, más directas para contactar a los morosos y negociar planes de pago, lo que puede generar una mayor presión sobre quienes ya enfrentan dificultades.
Desde la perspectiva del sistema financiero, la cesión de estas carteras de deuda a empresas especializadas permite a bancos y billeteras virtuales optimizar la gestión de sus activos y pasivos. Les posibilita desprenderse de créditos de difícil recuperación, enfocándose en sus operaciones centrales y en la captación de nuevos clientes.
En definitiva, el fenómeno de casi un millón de deudas migrando hacia agencias de cobranza es un claro indicador de las tensiones económicas que atraviesa el país. Refleja la dificultad de muchos argentinos para mantener al día sus compromisos financieros en un contexto de alta inflación y salarios que no siempre acompañan el ritmo de los aumentos de precios.









