BCRA: El Gobierno Neutraliza la Emisión de Pesos por Compra de Dólares y Fortalece Reservas
🕒 Publicada el 25 de julio de 2026 a las 17:14 h
El Banco Central adquirió más de USD 12.600 millones en lo que va del año, y la gestión gubernamental logró reabsorber el 85% de los pesos emitidos, limitando la expansión de la base monetaria y su impacto inflacionario.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha logrado un manejo prudente de la liquidez monetaria en lo que va del año, a pesar de una intensa actividad de compra de divisas. Hasta el 20 de julio, la entidad adquirió un volumen considerable de dólares, pero la gestión del gobierno permitió reabsorber casi el 85% de los pesos emitidos para estas operaciones, limitando así la expansión de la base monetaria.
La acumulación de reservas internacionales es un objetivo prioritario para la estabilidad económica del país. Cada adquisición de dólares por parte del BCRA implica la emisión de pesos, lo que representa un desafío constante para evitar presiones inflacionarias. En el período analizado, el BCRA compró USD 12.651 millones, equivalentes a una emisión de $17,9 billones.
El punto clave de la gestión económica reside en cómo se neutraliza el impacto de estos $17,9 billones. Según los datos, la base monetaria, que incluye el dinero en circulación y los depósitos a la vista en el BCRA, experimentó una expansión de $2,7 billones. Esto significa que, a través de diversas herramientas, el Tesoro y el propio Central lograron retirar de la economía el 85% de los pesos que se pusieron en circulación para la compra de divisas.
Esta política de absorción de liquidez se traduce en un menor impacto inflacionario. La expansión de la base monetaria, que fue del 6,2% en el período, se ubicó en un tercio de la inflación registrada en el mismo lapso. Esta cifra subraya la efectividad de las medidas implementadas para esterilizar la emisión generada por la compra de dólares.
La tendencia del Banco Central a comprar dólares ha sido una constante a lo largo de 2026. Informes previos ya daban cuenta de una racha sostenida de adquisiciones. Por ejemplo, a principios de abril, la autoridad monetaria llevaba acumulados cerca de USD 4.500 millones tras 60 días consecutivos de compras, y para mediados de abril, superaba los USD 5.500 millones, alcanzando ya un porcentaje significativo de la meta anual fijada para la acumulación de reservas.
La magnitud de la operación es considerable: más de 12.600 millones de dólares comprados, que implicaron la emisión de casi 18 billones de pesos. Sin embargo, la estrategia de gestión de pasivos del Banco Central ha sido exitosa en moderar la expansión neta de la base monetaria, evitando así una inyección masiva de liquidez que pudiera desestabilizar la economía.
Esta política permite al gobierno avanzar en el objetivo de fortalecer las reservas internacionales, un componente esencial para la estabilidad macroeconómica, sin generar, por el momento, presiones inflacionarias adicionales derivadas directamente de la emisión monetaria. La capacidad de reabsorber la mayor parte de los pesos emitidos es un indicador de una gestión activa y controlada de la política monetaria.









