Deuda de Pami: Prestadores suspenden servicios y encienden alarmas en Rosario
🕒 Publicada el 15 de septiembre de 2026 a las 06:41 h
Clínicas y farmacias rosarinas cesaron la atención a afiliados del Pami por millonarias deudas acumuladas, generando preocupación por la continuidad de prestaciones esenciales y advirtiendo sobre una crisis sanitaria que se extiende a otras ciudades del país.
La atención a afiliados del Pami se vio interrumpida en Rosario por decisión de clínicas y farmacias locales, que reclaman el pago de deudas millonarias acumuladas por la obra social. La medida, que comenzó a regir en las últimas horas, genera profunda preocupación entre los miles de jubilados y pensionados que dependen de estos servicios para su atención médica y farmacéutica.
La suspensión abarca diversas prestaciones, desde consultas médicas hasta la dispensación de medicamentos, afectando directamente la rutina sanitaria de los beneficiarios. Los prestadores argumentan que la falta de cobro de las facturas adeudadas por Pami hace insostenible el mantenimiento de los servicios en condiciones adecuadas.
El conflicto se origina en los cuantiosos atrasos en los pagos que Pami mantiene con su red de prestadores. La obra social, encargada de brindar cobertura a jubilados y pensionados, enfrenta dificultades financieras que se traducen en una deuda creciente con clínicas, sanatorios y farmacias, impidiendo a estos continuar operando con normalidad.
Esta situación no es exclusiva de Rosario. En otras ciudades del interior bonaerense, como Olavarría, ya se registran advertencias similares. Médicos y centros de salud denuncian cortes de servicios y la caída de coberturas, calificando la problemática como un "problema de salud pública" que pone en riesgo la atención de miles de personas.
La precariedad financiera se agrava por los bajos valores que Pami abona por cada prestación. Se estima que por cada consulta médica, la obra social desembolsa menos de mil pesos, un monto que resulta insuficiente para cubrir los costos operativos y salariales de los profesionales y centros de salud, volviendo la situación crítica.
La tensión entre Pami y las clínicas y sanatorios ha escalado considerablemente. Los prestadores advierten que, de no regularizarse la situación, las medidas podrían extenderse y afectar incluso la atención programada, poniendo en jaque la continuidad de tratamientos y estudios médicos esenciales para la población de adultos mayores.
Representantes del sector prestador han manifestado su alarma ante la falta de respuestas concretas y la persistencia de los atrasos. Señalan que la crisis del Pami atraviesa uno de sus momentos más delicados, evidenciando un deterioro progresivo en la calidad y accesibilidad del sistema de salud para sus afiliados.
La comunidad de jubilados y pensionados se encuentra en vilo ante la incertidumbre sobre la continuidad de sus tratamientos y el acceso a medicamentos. La situación exige una pronta intervención y soluciones definitivas para garantizar la cobertura sanitaria que merecen los beneficiarios del Pami en Rosario y en toda la región.









