Justicia ordena indemnizar a cliente por tarjeta bancaria no solicitada y deuda en Veraz
🕒 Publicada el 29 de agosto de 2026 a las 11:24 h
Un fallo judicial determinó que una entidad financiera deberá compensar a un damnificado que acumuló una deuda y fue incluido en el registro de deudores por una tarjeta de crédito que nunca pidió.
La Justicia ha ratificado una decisión que obliga a una importante entidad financiera a indemnizar a uno de sus clientes. El caso se originó a raíz de la emisión de una tarjeta de crédito que el damnificado jamás solicitó, pero que terminó generándole una deuda y, consecuentemente, su inclusión en el registro de deudores conocido como Veraz.
Según se desprende de la resolución judicial, el banco procedió a emitir un plástico bancario sin contar con el consentimiento explícito del titular. Esta acción, que contraviene las normativas de protección al consumidor, desencadenó una serie de inconvenientes para el cliente.
La tarjeta no solicitada comenzó a acumular cargos, entre ellos, las habituales cuotas de mantenimiento. Al no haber sido requerida por el usuario, estas comisiones se transformaron en una deuda impaga que, con el tiempo, derivó en la registración del cliente en la base de datos del Veraz.
Ser incluido en el Veraz implica severas restricciones para el consumidor, dificultando el acceso a créditos, la obtención de préstamos, la contratación de servicios e incluso la compra de bienes en cuotas, afectando su historial financiero y su capacidad de desenvolverse económicamente.
Ante esta situación, el cliente inició acciones legales contra la entidad financiera. La Justicia, tras evaluar las pruebas presentadas, determinó la responsabilidad del banco por haber emitido el instrumento de pago sin autorización y por haber reclamado cargos por un servicio no solicitado.
El fallo confirma que las instituciones bancarias deben actuar con la debida diligencia y obtener el consentimiento informado de sus clientes antes de emitir o activar cualquier producto financiero. La falta de esta autorización y el posterior reclamo de comisiones fueron considerados actos perjudiciales.
Como resultado de esta determinación judicial, la entidad bancaria deberá ahora compensar económicamente al damnificado por los perjuicios y las molestias ocasionadas. Esta indemnización busca reparar el daño moral y material sufrido por el consumidor.
Este caso resalta la importancia de la protección de los derechos de los consumidores frente a prácticas bancarias que pueden resultar abusivas o negligentes. La resolución judicial refuerza la necesidad de transparencia y consentimiento en las relaciones entre los bancos y sus clientes.








