La actividad metalúrgica cayó 6,1% en agosto y tocó un nuevo piso
🕒 Publicada el 21 de septiembre de 2026 a las 18:00 h
El sector acumula una contracción del 5,6% en lo que va del año y la utilización de la capacidad instalada bajó al 39,6%. Desde el sector advierten sobre atrasos en los pagos de más del 10% de las empresas.
La actividad metalúrgica registró en agosto una fuerte contracción interanual del 6,1%, alcanzando un nuevo piso históricamente bajo para el sector industrial. De acuerdo con el informe sectorial elaborado por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la rama acumula un descenso del 5,6% en lo que va del año, consolidando un panorama de recesión prolongada en la producción nacional.
El desplome se reflejó con fuerza en la capacidad instalada de las fábricas, que descendió al 39,6%, lo que representa una caída de 5,2 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior y deja a seis de cada diez máquinas inactivas. Asimismo, el impacto en las fuentes de trabajo se tradujo en una baja interanual del empleo sectorial del 2,5% y un retroceso del 0,3% en relación con el mes previo, registrándose los descensos más severos en las provincias de Entre Ríos, Córdoba y Buenos Aires.
La baja afectó de manera generalizada a la totalidad de los rubros que integran la cadena de valor metalúrgica. Los sectores orientados a la Construcción retrocedieron un 9,3%, mientras que los vinculados al Consumo Final cayeron un 8,8%. Entre otros segmentos significativos, las cadenas de Carrocerías y remolques registraron una baja del 6,6%, Autopartes un 6,4%, Equipos eléctricos un 4,4% y Maquinaria agrícola un 2,7%. A nivel geográfico, si bien las caídas afectaron a las principales jurisdicciones industriales, Santa Fe registró un descenso del 4,4% y Mendoza del 0,8%.
Frente a este escenario, referentes del sector advirtieron que un 10,3% de las firmas metalúrgicas padece atrasos en el cumplimiento de sus obligaciones financieras y comerciales. Por este motivo, remarcaron la urgencia de establecer condiciones macroeconómicas que permitan frenar el deterioro operativo y promover una recuperación sostenida de las inversiones, la producción y el empleo en la industria real.








