Nación recortó más de 120 medicamentos esenciales del programa Remediar
🕒 Publicada el 19 de octubre de 2026 a las 09:12 h
A través de una resolución oficial, el Ministerio de Salud reduce el botiquín gratuito de 128 activos a solo 6. Advierten que la medida traslada la carga a las provincias y pone en riesgo los tratamientos crónicos y pediátricos en los barrios.
A través de la Resolución N° 1447/26, el Ministerio de Salud de la Nación formalizó un drástico giro en las políticas de atención primaria al disponer la reconversión del histórico programa Remediar, creado en 2002 para garantizar el acceso equitativo e igualitario a los medicamentos esenciales en los centros de salud de todo el país. La medida implica la supresión de más de 120 insumos farmacológicos y la reconversión del botiquín en el denominado "Plan Nacional de Salud Vascular 2026-2030".
Con este cambio normativo, la cobertura gratuita provista por el Estado nacional a cerca de 6.000 efectores primarios pasará de 128 insumos a un número acotado a solo seis medicamentos, orientados de manera exclusiva a la prevención y tratamiento de afecciones cardiovasculares. La decisión marca el quiebre de una herramienta estratégica de la salud pública barrial que durante más de dos décadas funcionó como el primer sostén sanitario para los sectores de menores recursos.
El recorte deja fuera del circuito de distribución gratuita a drogas fundamentales para el abordaje de enfermedades crónicas no transmisibles, tratamientos pediátricos, salud sexual y cuidados respiratorios cotidianos. Entre las exclusiones más críticas se destacan activos como la metformina (utilizada para el control de la diabetes), la levotiroxina (trastornos tiroideos), anticonceptivos orales e inyectables, el salbutamol para crisis asmáticas, hierro y ácido fólico para la anemia, además de antibióticos de uso masivo como amoxicilina, cefalexina y azitromicina.
Especialistas en sanidad y referentes del sector advierten que la falta de esta medicación básica en las salas de primeros auxilios debilita la capacidad de resolución de la atención primaria, que históricamente canaliza hasta el 85% de las consultas en las comunidades. La ausencia de tratamientos preventivos y continuos incrementará la presión sobre las guardias hospitalarias y las salas de terapia intensiva, elevando los costos de atención al no tratarse a tiempo patologías evitables.
El desmantelamiento de la "farmacia pública barrial" traslada la responsabilidad financiera del abastecimiento a los presupuestos provinciales y municipales. Asimismo, afecta de forma directa a la red de laboratorios públicos de producción de medicamentos de Santa Fe, que habitualmente participaban y adjudicaban licitaciones nacionales para abastecer a efectores de todo el país.
Desde el sector sanitario enfatizan que la desregulación y fragmentación del programa profundizará las brechas de acceso entre las distintas jurisdicciones. Al quedar supeditada la compra a las capacidades económicas de cada provincia o al bolsillo individual de los pacientes, la atención de la salud corre el riesgo de dejar de ser un derecho colectivo garantizado por el Estado nacional para convertirse en un bien regido por el mercado y los recursos socioeconómicos de cada familia.






