Trasladan miles de cabezas de ganado por la crecida del Paraná
🕒 Publicada el 13 de octubre de 2026 a las 12:17 h
Ante la previsión de una fuerte crecida del río Paraná, ganaderos de las islas de la región intensifican el traslado de miles de cabezas de ganado para evitar pérdidas millonarias. El fenómeno climático "Súper Niño" agrava la situación.
Productores ganaderos de las islas ubicadas en el curso del río Paraná se encuentran en una carrera contra el tiempo para trasladar miles de cabezas de ganado. La inminente crecida del río, potenciada por el fenómeno climático "Súper Niño", amenaza con inundar las zonas de pastoreo y poner en riesgo la hacienda.
La maniobra implica un esfuerzo logístico considerable, ya que se busca evacuar a miles de animales de las islas antes de que las aguas alcancen niveles críticos. Paralelamente, muchos productores están reduciendo la reposición de ganado para minimizar la exposición al riesgo y la inversión en zonas vulnerables.
Las previsiones hidrológicas y meteorológicas apuntan a un escenario de crecida significativa del Paraná en las próximas semanas. Este aumento del caudal fluvial es una consecuencia directa de las condiciones asociadas al "Súper Niño", un evento climático que suele alterar los patrones de lluvia y los niveles de los ríos en la cuenca.
La magnitud de la operación se estima en miles de cabezas de ganado, lo que representa un patrimonio económico sustancial para los productores de la zona. La pérdida de animales no solo implica un golpe financiero directo, sino también un retroceso en los ciclos productivos y la capacidad de inversión futura.
El traslado de la hacienda no está exento de dificultades. La falta de infraestructura adecuada en algunas zonas insulares y la complejidad logística de mover grandes cantidades de animales por vía fluvial o terrestre plantean desafíos adicionales para los ganaderos que buscan proteger su producción.
Esta situación pone de manifiesto la vulnerabilidad de la producción agropecuaria en las áreas ribereñas ante los embates de la naturaleza. Los productores de las islas, acostumbrados a lidiar con ciclos de sequía e inundación, ahora enfrentan la urgencia de proteger su capital ante un evento climático de gran magnitud.
La anticipación y la rápida respuesta son claves en estos momentos. Los ganaderos están actuando con celeridad, basándose en las alertas y pronósticos, para mitigar los posibles daños y asegurar la continuidad de sus explotaciones en la medida de lo posible, demostrando resiliencia ante la adversidad.






