Quinta de Olivos: disoluciones, traspasos y renuncias
🕒 Publicada el 21 de septiembre de 2026 a las 17:17 h
El Ejecutivo decretó una profunda purga en la residencia oficial que incluyó despidos, desplazamiento de custodios e investigaciones por presuntas irregularidades.
Una severa reestructuración en el esquema de funcionamiento y seguridad de la Quinta Presidencial de Olivos derivó en la disolución de la Administración General del predio, una ola de despidos y la renuncia de una alta funcionaria del entorno de la Secretaría General de la Presidencia.
A través de normativas oficiales, el Poder Ejecutivo dispuso traspasar la totalidad de la gestión administrativa, patrimonial y operativa de la residencia a la Casa Militar, otorgándole un plazo de 60 días para consolidar el control de los predios y de la custodia de la familia presidencial. Como consecuencia directa de este reordenamiento, al menos 12 trabajadores civiles fueron desvinculados —entre ellos el intendente del predio, Osvaldo Sosa—, además del relevo de custodios históricos que acompañaban al Presidente.
El escenario sumó mayor impacto político al confirmarse la renuncia de María Belén Agudiez a la Subsecretaría de Planificación General. La funcionaria, considerada la mano derecha de la secretaria general Karina Milei, dimitió tras quedar en el centro de las miradas por contrataciones de allegados y cuestionamientos sobre el uso de las instalaciones.
Mientras que el discurso oficial encuadró los cambios en estrictos protocolos de seguridad operativa de cara a futuros eventos e itinerarios internacionales, fuentes parlamentarias y periodísticas vinculan la decisión con denuncias por irregularidades en compras, eventos privados sin autorización y la filtración de información reservada sobre la vida cotidiana dentro de la residencia.








