Tres factores clave apuntan a un dólar estable en el segundo semestre
🕒 Publicada el 27 de julio de 2026 a las 01:58 h
Un análisis reciente de Infobae destaca que la liquidación de exportaciones del agro, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones y el saldo energético, junto a una demanda interna moderada, podrían anclar la cotización del dólar en los próximos meses.
El mercado cambiario argentino podría experimentar un período de calma en los próximos meses. Según un análisis reciente publicado por Infobae, la convergencia de varios factores económicos clave durante el segundo semestre del año estaría sentando las bases para una potencial estabilidad en la cotización del dólar.
Uno de los pilares fundamentales para esta previsión es el esperado flujo relevante de divisas proveniente de la liquidación de las exportaciones del sector agropecuario. La cosecha y la posterior venta de productos agrícolas al exterior suelen ser una fuente primaria de ingreso de dólares para el país, lo que ejerce una presión a la baja sobre la divisa estadounidense.
Otro elemento de peso en este escenario es el impacto esperado de los anuncios y la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Este marco normativo busca atraer capitales de gran envergadura, tanto nacionales como extranjeros, a través de beneficios fiscales y seguridad jurídica, lo que se traduciría en un ingreso adicional de divisas al país.
El saldo energético positivo también se perfila como un contribuyente significativo a la estabilidad cambiaria. Una balanza comercial favorable en el sector energético, ya sea por mayores exportaciones de gas o petróleo, o por una menor necesidad de importaciones, fortalece las reservas y alivia la demanda de dólares.
Complementando estos factores de oferta de divisas, el análisis señala una demanda interna moderada. Una menor presión compradora por parte de individuos y empresas para atesoramiento o importaciones, a menudo ligada a expectativas de inflación controlada o a una menor liquidez, reduce la demanda de dólares en el mercado.
Estos elementos, en conjunto, configuran un panorama optimista para la estabilidad del dólar en la segunda mitad del año. La combinación de una mayor entrada de divisas por exportaciones y grandes inversiones, junto con una demanda interna contenida, crea un entorno propicio para que la cotización de la divisa estadounidense se mantenga relativamente estable.
La posibilidad de un dólar "quieto" o con fluctuaciones acotadas tendría implicancias significativas para la planificación económica de empresas y consumidores, ofreciendo un marco de mayor previsibilidad en un contexto que a menudo se caracteriza por la volatilidad.









