Una devastadora riada golpeó a Nepal y deja un saldo de más de 360 muertos y miles de desaparecidos
🕒 Publicada el 27 de agosto de 2026 a las 10:14 h
El desastre natural golpeó la zona fronteriza con el Tíbet. El gobierno declaró el estado de emergencia en el área afectada y movilizó un amplio operativo de rescate.
Una devastadora corriente de agua, lodo y rocas arrasó con el distrito de Rasuwa, ubicado en la región montañosa del norte de Nepal, en inmediaciones del límite con el Tíbet. La crecida extraordinaria alcanzó de lleno a las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, dejando una secuela de importantes daños materiales, más de 360 víctimas fatales y un masivo operativo de búsqueda para localizar a miles de personas que permanecen incomunicadas.
Según las primeras investigaciones, el desastre habría sido desencadenado por el colapso de un glaciar en la cuenca del río Bhotekoshi, lo que generó la repentina rotura del cauce y una avalancha de agua y escombros. La fuerza del torrente arrasó con infraestructura vial, puentes y unidades habitacionales, además de destruir dependencias de la policía fronteriza que prestaban servicios en el corredor comercial y turístico.
Entre los damnificados figura una importante cantidad de viajeros y peregrinos extranjeros que utilizaban la ruta terrestre con destino al Tíbet. Ante la gravedad de la situación, el Gobierno nepalí declaró la zona en estado de catástrofe por un plazo de tres meses y ordenó la movilización de helicópteros de las Fuerzas Armadas y de la aviación civil para evacuar heridos, trasladar insumos médicos de emergencia y acelerar la búsqueda de los desaparecidos.









