Bajo Cilsa denuncia viviendas anegadas y falta de respuestas municipales
🕒 Publicada el 5 de noviembre de 2026 a las 11:06 h · 📍 Villa Constitución
Con la crecida del río, el agua comenzó a ingresar a las propiedades más próximas a la ribera. La presidenta de la comisión vecinal, Sara Meoniz, y familias afectadas advirtieron sobre la falta de un plan formal de evacuación, insumos de contención e información oficial para abordar la emergencia.
El gradual incremento en el nivel del río Paraná comenzó a generar complicaciones severas en los sectores más vulnerables de la ribera de Villa Constitución. En barrio Bajo Cilsa, el avance de las aguas provocó el anegamiento directo de al menos dos fincas ubicadas sobre la franja costera, forzando a los frentistas a desarmar precariamente sus viviendas para resguardar pertenencias y evitar pérdidas materiales.
La presidenta de la comisión vecinal, Sara Meoniz, manifestó la preocupación de la comunidad ante la ausencia de un canal de comunicación institucional con el Departamento Ejecutivo que precise los protocolos a activar. "La situación en la costa es muy crítica; ya tenemos vecinos con el agua dentro de sus casas y hasta el momento no contamos con información oficial sobre a qué lugares o galpones se va a evacuar a las familias afectadas. La gente acude a la comisión a preguntar y no tenemos una respuesta concreta para darles porque las autoridades no nos han convocado", señaló la dirigente.

Meoniz detalló además que, si bien el personal de Protección Civil se presentó en la zona para realizar evaluaciones de riesgo, el área operativa no dispone de certezas respecto a las definiciones del Ejecutivo municipal para la asistencia de fondo o el despliegue de bombas de achique y contención mediante bolsas de arena en el sector del zanjón barrial.
El impacto de la crecida afecta directamente a familias vulnerables de la zona. Sandra Abrigo, vecina damnificada del sector costero, relató las dificultades atravesadas al quedar su propiedad anegada por el agua a la altura de las rodillas. "Tuvimos que meternos al agua con mi familia, con el riesgo latente de encontrar víboras u otros animales, para desarmar la casilla y no perder lo poco que tenemos. Tengo un hijo con asma y la humedad extrema es un peligro para su salud. Nos prestaron temporalmente un terreno, pero no tenemos un lugar definitivo a dónde ir si el río sigue subiendo", expuso.

Asimismo, desde la dirigencia del barrio indicaron que este escenario de desinformación se replica en otros puntos linderos como el barrio Libertad, donde las familias que habitan sobre la cota más baja temen por el avance del agua durante las horas nocturnas. Ante este panorama, los referentes barriales exigieron la pronta presencia de las autoridades municipales en el territorio para coordinar un esquema de contingencia, garantizar centros de albergue temporal y disponer los equipamientos de bombeo necesarios antes de que el fenómeno hídrico se profundice.






