Ventas de Combustibles: Siete Meses de Caída Continua en Todo el País
🕒 Publicada el 25 de septiembre de 2026 a las 06:47 h
La demanda de naftas y gasoil en Argentina registra una tendencia bajista ininterrumpida desde hace siete meses, evidenciando un panorama económico complejo que impacta directamente en el sector.
La venta de combustibles al público en Argentina ha experimentado una marcada contracción, acumulando siete meses consecutivos de retrocesos interanuales. El último registro, correspondiente a agosto, confirma la persistencia de esta tendencia que afecta tanto a naftas como a gasoil en todo el territorio nacional.
Este prolongado período de descenso en la demanda subraya una situación económica delicada que se viene desarrollando a lo largo del año. Los datos del mercado, analizados en base a operaciones diarias, pintan un cuadro de consumo decreciente en uno de los sectores más sensibles de la economía.
Si bien agosto marca el séptimo mes de caída, la tendencia ya se venía consolidando. En julio, por ejemplo, se registró un descenso del 6,4% en las ventas respecto al mismo mes del año anterior. Meses previos, como marzo, también mostraron contracciones significativas, marcando el inicio de esta racha negativa.
Particularmente, el consumo de nafta ha tocado mínimos preocupantes. En los primeros siete meses del año, la demanda de este combustible alcanzó su nivel más bajo registrado desde el año 2023, lo que sugiere una fuerte retracción en el uso de vehículos particulares y de transporte.
Este escenario se da en un contexto donde los impuestos específicos sobre los combustibles han experimentado un incremento considerable, superando el 1.300% en algunos casos. Esta presión fiscal, sumada a otros factores económicos, podría estar contribuyendo a la desincentivación del consumo.
La caída sostenida en la venta de combustibles tiene múltiples repercusiones. Afecta directamente la rentabilidad de las estaciones de servicio, impacta en la cadena de valor de la industria petrolera y, a nivel general, refleja una menor actividad económica y una posible disminución del poder adquisitivo de los consumidores, quienes optan por reducir gastos.
Si bien los datos son de alcance nacional, la situación repercute inevitablemente en todas las regiones del país, incluyendo nuestra zona de influencia en Villa Constitución y el Gran Rosario. La logística, el transporte de mercaderías y el movimiento de personas dependen en gran medida de la disponibilidad y el costo de los combustibles, por lo que esta tendencia genera preocupación en el sector productivo y comercial local.
La ausencia de señales de recuperación en la demanda de combustibles sugiere que el sector atraviesa un momento crítico. Los análisis del mercado apuntan a la necesidad de evaluar las causas profundas de esta contracción para vislumbrar posibles caminos hacia la estabilización y el eventual repunte del consumo.









